lunes, 9 de enero de 2012

Los mercaderes de la fe


Dedicarse a los negocios es legítimo siempre y cuando exista un mínimo de honestidad entre el comprador y el vendedor, en otras palabras: que no haya fraude de ningún tipo. ¿Qué ocurre cuando la mercancía que trata de venderse es defectuosa o tiene características diferentes a las ofrecidas antes del acuerdo? No hace falta ser un lumbreras para saber que en todos los negocios y oficios existen personas que intentan sacar ventaja o dinero de modo ilegítimo abusando de la buena fe del cliente. Hoy no hablaremos de los mercaderes de patatas o relojes sino de los de la fe, también conocidos para muchos del vulgo como "expertos" en religión. Y es que ni la misma teología se libra de estos tipejos del tres al cuarto que corrompen todo lo que tocan. Dios nos libre de ellos.

La espiritualidad, el amor y la fe han sido un negocio redondo para muchos desde tiempo inmemorial, y es que un proverbio muy antiguo dice que "no solo de pan vive el hombre". Como vimos en la entrada "El Único", las manipulaciones existentes en la Biblia son multitud, afortunadamente muchas de ellas han sido detectadas por teólogos y estudiosos de las religiones. Las Escrituras fueron variando (añadiendo o borrando textos) según las épocas y los intereses de los dirigentes religiosos. De ahí se explica que haya tantas contradicciones tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.  

Entonces, ante tanta manipulación ¿qué hay de verdadero en las Escrituras sobre Dios? La única forma de contestar esta pregunta es hacer una puesta en común crítica con los rasgos elementales de Saturno/Crono/Alá/El/Yavé, pues ya comenté que se tratan en el fondo del mismo perro con distinto collar. Hasta la fecha no se ha hecho un estudio científico crítico sobre el Corán. Sin embargo los textos coránicos poseen una coherencia y un cuerpo (muchas suras se repiten machaconamente) del que adolece la Biblia.

Cualquiera que haya leído la Biblia, especialmente el Antiguo Testamento, habrá notado lo incomprensible y contradictorio que llegan a ser los "textos sagrados" (según el clero hasta la última coma es de inspiración divina) cosa que los convierte en anodinos y aburridos a más no poder. Finalmente muchos lectores lo dan por imposible y dejan el libro en el sueño de los justos. Recomiendo antes de leer cada capítulo de la Biblia informarse bien sobre el contexto histórico y religioso del texto, pues se fue redactando a lo largo de muchos siglos. De este modo será más llevadero y el lector podrá comprender mucho mejor el mensaje. Por el contrario, el Corán se lee fácilmente y uno tiene la sensación al final de quedarse con la copla. Tras leer el Corán no parece haber nada contradictorio porque puede gustar o no pero no deja indiferente a nadie.

Un buen ejemplo de mercaderes de la fe ha sido (y sigue siendo) la Iglesia católica. En un periodo de 2.000 años han logrado un éxito sin precedentes en ningún negocio: han vivido y han mandado casi como reyes, con un poder absoluto discutido por muy pocos (¡con la Iglesia hemos topado!). Desde un punto de vista comercial nadie, absolutamente nadie, puede discutir que son los mejores. A pesar de que muchos afirman que su forma de gobierno es una teocracia (gobierno divino), en realidad ellos son ricos mercaderes y la forma de gobierno de éstos se llama "plutocracia" (EEUU o la UE hoy día son un buen ejemplo).  

El cliente de cualquier mercader es el pueblo, para vender sus mercancías religiosas la Iglesia SA y sus trabajadores han seguido un plan maestro en pos del éxito financiero. Puede resumirse en varias fases.

Fase I: Búsqueda de un profeta popular: El producto a vender debe ser atractivo.

Jesús fue un rabino (maestro) carismático judío que se ganó el afecto de una parte del pueblo en la primera mitad del s.I d.C. Del Jesús histórico sabemos muy poco. Sus enseñanzas debieron calar hondo en una época convulsa en la que Israel estaba dominada por el Imperio romano. Fueron muchos los profetas itinerantes que por aquella época pululaban por esos lares, Jesús y Juan el Bautista fueron dos más de ellos. En época del emperador Nerón (54-68 d.C) ya había una importante comunidad cristiana en Roma que sufrió una fuerte persecución por parte del césar, lo que indica claramente que el cristianismo se expandió extraordinariamente en un corto periodo de poco más de 20 años.

Fase II: Comercializar las enseñanzas del profeta: El cliente siempre tiene la razón.

Pablo de Tarso fue sin ningún género de dudas el primer mercader importante que trató de sacar partido, de modo torticero, de las enseñanzas de Jesús. No en vano hoy día es considerado por muchos expertos el fundador real del cristianismo. Gracias a sus propias cartas se sabe que Pablo no conoció personalmente Jesús y que fue un judío bastante ortodoxo que persiguió con saña a los seguidores de Jesús mientras éste vivía. Al fallecer el Mesías, Pablo tuvo una "visión divina" en la que se le apareció Jesús y le pedía que predicara su palabra por el mundo. Quizá tuvo una visión de la pasta que le esperaba si remaba en la dirección adecuada...

Su vida estuvo llena de problemas en la comunidad judía de los primeros cristianos, principalmente porque consideraba que había que evangelizar a los paganos, cosa que negó el propio Jesús y que a ningún judío en sus cabales se le habría pasado por la cabeza. Hacia el año 67 fue arrestado y condenado a muerte en Roma, no es de extrañar que ninguno de los cristianos de la Iglesia de Roma moviese un solo dedo en su favor antes de que lo ejecutaran.

Fase III: Evangelización universal: !A la búsqueda de nuevos clientes!

En adelante no pocos césares consideraron el cristianismo como una amenaza al Imperio: las persecuciones continuaron en lo sucesivo. El cristianismo estaba seriamente amenazado, había que hacer algo para evitar que desapareciese, muchos pensaron entonces que después de todo Pablo llevaba razón al tratar de bautizar a los paganos. Nos encontramos en el año 70 d.C., tras fuertes revueltas judías en Israel, el templo de Jerusalén es destruído por los romanos. Muchos judíos probablemente se sintieran frustrados y se hicieron cristianos.

Es en este caldo de cultivo cuando se redacta el Evangelio de Marcos (hacia 71 d.C.) contando las vidas y milagros de Jesús de Nazaret casi 40 más tarde. Marcos, personaje del que no conocemos nada, escribió el evangelio canónico más antiguo. El fanatismo que mostraban muchos cristianos a la hora de morir como mártires sorprendía a las autoridades romanas. Los primeros cristianos fueron principalmente gentes de baja clase social y analfabetos, no debió ser muy difícil a los primitivos mercaderes engañar a los parias de la sociedad prometiéndoles la vida eterna, de modo parecido a los políticos modernos.

Más tarde se redactarán los Evangelios de Mateo y Lucas (hacia 80-90 d.C) y no mucho después el Evangelio de Juan (90-100 d.C.). De la veracidad de los hechos narrados por los evangelistas sobre la vida de Jesús debemos desconfiar bastante:

1-Se hicieron para ganar la mentalidad pagana tan dada a las leyendas. El Jesús histórico importaba poco.

2-Ninguno de los evangelistas conoció a Jesús. Jesús fue un judío rígido con la ley de Yavé, él nunca fue cristiano. El cristianismo fue posterior y no cristalizó hasta el s.IV d.C.

3-Lo único que sabemos con certeza del Jesús histórico (Yeshua), gracias a Flavio Josefo, es que existió y predicó en el mundo judío. Todo lo demás viene de los evangelistas. Flavio lo nombró de pasada sin darle ninguna importancia. Según los Evangelios la tierra tembló cuando murió Jesús, sin embargo ante un acontecimiento tan milagroso ninguna crónica de la época dice ni mu...

La propia palabra "católico" en griego significa "universal" y es eso mismo lo que hicieron para evangelizar en el mundo pagano. La Iglesia cristiana terminó por ganarle la partida al mundo pagano apropiándose de la fe de las masas descontentas. Tal fue el éxito económico de la experiencia evangelizadora que en los siglos sucesivos buscaron nuevos clientes allende los mares.

Para lograr su propósito manipularon las leyes que Yavé entregó a Moisés. En el catecismo católico hay dos cambios importantes:

1-No tendrás más Dios que a mi.

Sustituído por:

1-Amarás a Dios sobre todas las cosas.

Los paganos no creían en un solo Dios pues era politeístas, asi que hubo que venderles la burra. El culto a los santos se llamó en la antigua Roma culto a los lares, el culto a la Virgen no es más que una reminiscencia de antiguos cultos femeninos: ninfas, Isis, Cibeles, etc. El culto a los ángeles proviene de los genios y númenes locales.

2-No te harás imagen de escultura ni de figura alguna de cuanto hay arriba, en los cielos, ni abajo sobre la tierra, ni de cuanto hay en las aguas abajo de la tierra. No las adorarás ni le darás culto, porque yo, Yavé, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y la cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos.

Este mandamiento es sustituído por el noveno, sacado de la manga:

9-!!!No consentirás pensamientos ni deseos impuros¡¡¡

De todos es conocido el beneficio económico y la atracción que reportan las estatuas que se encuentran en todas las Iglesias católicas y demás figuras de santos, vírgenes, etc. Para los musulmanes y judíos esto es una aberración religiosa. Sin embargo esta medida fue necesaria para ganar clientes.

Jesús tuvo hermanos, la palabra griega adelfos significa hermano carnal, al menos tuvo uno: Santiago, el cual fue sucesor natural de Jesús entre los cristianos. La Iglesia para defender el nacimiento virginal de María dice que tenía primos o parientes contradiciendo a los propios evangelistas. Personajes como Mitra nacieron de una virgen, si Jesús no hubiera nacido igual pocos habrían aceptado su culto.

Fase IV: La eliminación de la competencia: En busca del monopolio comercial.

Para nada fue un camino de rosas la travesía de los cristianos católicos, pues había muchas ideas discordantes entre las distintas Iglesias cristianas: existieron docenas de escuelas cada una de ellas con modos diferentes de interpretar y practicar el cristianismo: docetas, maniqueos, gnósticos, arrianos, pelagianos, etc. Estas ideas se consideraron finalmente heréticas y fueron perseguidas y destruídas por la ortodoxia católica gracias al emperador Constantino. La muerte de millones de inocentes a lo largo de los siglos o de personas que no aceptaban los dogmas católicos ayudó sobremanera a que esta monstruosa maquinaria comercial prosperara sin límite. Y es que para la Iglesia el fin justifica los medios.

Fase V: ¿Caída?

Nadie sabe si la Iglesia $A caerá algún día o no. Bajo mi punto de vista su único talón de Aquiles es la economía, pues una fuerte crisis financiera afecta a todos los negocios. Por otro lado clientela no les falta ni les faltará mientras existan analfabetos y pobres en el mundo (sin ellos la Iglesia no existiría como empresa). Fomentar guerras ha sido su forma más rápida y eficaz de mantenerse, tienen larga experiencia en ello. La guerra trae pobreza y desesperación espiritual, éstas son las condiciones adecuadas para generar nuevos clientes.  

Por desgracia, en el mundo occidental mucha gente asocia lo religioso o lo divino con la Iglesia católica, y no es extraño pues su influencia monolítica ha durado muchos siglos. Sin embargo es un error muy grave, pues nada tiene de divino manipular las propias enseñanzas del Creador para prosperar económicamente (el propio Creador advierte de los falsos profetas). Multitud de ejemplos de estas trampas pueden leerse en el libro "Mentiras fundamentales de la Iglesia católica" de Pepe Rodríguez. La muy noble teología (literalmente "ciencia de Dios") nada tiene que ver con los mercados, que nadie se engañe. 


De adorar a alguien la Iglesia, teológicamente hablando, no puede tratarse de otro que no sea Satanás (literalmente "enemigo"): el enemigo del hombre. Todos los rasgos del Satán bíblico y coránico: adversario de Dios y del hombre, lobo disfrazado de cordero, acusador, etc., se dan de modo inquietante en los usos y abusos de la Iglesia que ha fotografiado la historia. Por sus hechos los conocerás . Para colmo de males tradujeron incorrectamente (o de modo torticero) "El" o "Yavé" por "Dios" (literalmente "diablo"), personajes antagónicos. Seguramente sea la mayor blasfemia y manipulación linguística de la historia. Para más detalles etimológicos véase la entrada "Sobre los dioses".


"Diablo" (también llamado "Zeus", "Júpiter", "Indra", "Iblís", "Satán", etc.) o "Dios" es el usurpador que sustituyó al Creador desde tiempos remotos en muchos mitos y religiones. Su panteón diabólico se compone de diversos dioses que asocian las diferentes potencias existentes en la naturaleza. La Iglesia adora a "Diablo" o "Dios" y  permiten el politeísmo en forma de vírgenes, santos, cristos y otras disparatadas teorías sobre la Santísima Trinidad (recuérdese la Triada Capitolina de Júpiter). En cierto modo son coherentes al afirmar que adoran a "Dios", sin embargo "Diablo" está predestinado a caer en el Juicio Final.


La Iglesia católica no es más que un ejemplo modelo de los mercaderes de la fe que han existido desde tiempos remotos en todas las partes del globo. Las estadísticas cantan: hay más fieles católicos en  países con alto nivel de analfabetismo que en aquellos con alto nivel cultural. Si Jesucristo levantara la cabeza probablemente iría al Vaticano para expulsar a ciertos mercaderes que gorronean en los alrededores del templo de Dios.

Por último, una cita de una carta del papa León X (1513-1521) dirigida al cardenal Bembo:

Desde tiempos inmemoriales es sabido cuan provechosa nos ha resultado esta fábula de Jesucristo.